admin  Sep.20.2016 0 Comments
Jesus Es Luz

Nosotros llevamos una enseñanza todos los días, Dios como padre nos corrige; pero hay padres que no están haciendo su labor, hay que enseñar a los hijos a hacer lo bueno, eso es que hace Dios con nosotros y que muchos no entienden. Dios nos dice en su palabra que es lo que nos conviene y que es lo que no y donde hay que convencerte de que eso es así, Dios lo va a hacer de alguna manera y te va a decir que lo que tu estas haciendo no te conviene. Por eso que Dios insiste en decirte que te ama, pero hay muchas cosas que hacemos que le desagradan.

Hay personas que son buenas y se esfuerzan en criar a sus hijos, son ejemplos en su vida, pero son alcahuetes, y lo que sucede es que cuando ya el hijo esta en los vicios, es difícil para el salir de esa situación y empieza a hacer cosas que usted no se imagina que pueda hacer una persona, hasta llegar al grado de matar a una persona como ha sucedido muchas veces.

En (1Pedro 1:15-16) es lo que estamos aprendiendo en esta palabra, que la voluntad de Dios es que entremos en la santidad. La iglesia hoy en dia no quiere hablar de esto, pero sin santidad nadie vera al Señor. Para poder vivir la santidad necesitamos la ayuda de Dios. El primer paso para poder tener esa santidad es que tenemos que tener a Jesucristo, cuando cristo viene a nuestra vida nos santificamos por su sangre y la palabra de Dios empieza a germinar en nuestra vida, trayendo el propósito de Dios para nuestra vida.

(Juan 17:17) dice: santifícalos en tu verdad. Cuando entramos en este conocimiento y este proceso, viene la persona del Espíritu Santo que nos redarguye a cada uno, porque eso es individual. A medida que me me voy llenando del conocimiento de la palabra de Dios voy entendiendo las cosas, porque el mismo Espíritu me va a dar testimonio de lo que es de Dios y me va a ir revelando su voluntad, porque ya mi voluntad no existe, sino ahora esta sujeta bajo la voluntad de Dios porque la mía se la entregue cuando vine al calvario y me crucifique y morí con Cristo para ser una nueva criatura. Entonces el proceso se hace mas suave, porque mis oídos están solamente para hacer la voluntad de Dios, mis sentimientos están dominados por El.; de manera que yo llevo una practica diferente a la del mundo y eso lleva al crecimiento, porque todo lo que se practica lo lleva a uno a adiestrarse.

Comenzamos la vida cristiana gateando, entendiendo, con entusiasmo, con el amor de Dios. (Apocalipsis 2:4) nos habla esto: Tengo contra ti que has dejado tu primer amor . Eso es algo que dice a una de las iglesias. Así cuando vienes a Cristo con el deseo de trabajar, de agradar a Dios, de vivir una vida diferente. Pero nadie puede tener una santidad sino tiene la ayuda del Espíritu de Dios, sino viene la sangre de Cristo y te santifica, sino tienes conocimiento de la voluntad de Dios, sino la entregas, lo que sucede es que cuando una persona ya empieza no a ignorar sino a no querer hacer lo que Dios establece para que vivas una vida de victoria, una vida de libertad con Dios; la persona empieza a contaminarse nuevamente, y comienza a dejar las cosas con el Señor que antes le ayudaban para bien y vuelve nuevamente a tener una vida sin Dios y sin esperanza.

(Hechos 1:8) dice: ...pero recibirán poder cuando haya venido sobre nosotros el Espíritu Santo. El Espíritu de Dios que mora en nuestro cuerpo es santo. No puedes ser testigo de lo que Dios quiere hacer sino tienes la persona del Espíritu Santo de Dios. Dios no te esta pidiendo algo que no puedes, te esta pidiendo que seas quien el quiere que seas y el te da todas las herramientas y toda la ayuda que necesitas.

(Hechos 4:27) Porque en verdad, en esta ciudad se unieron tanto Herodes como Poncio Pilato, juntamente con los gentiles y los pueblos de Israel, contra tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste,

Esto es lo que dice este versículo, Cristo vivió en la tierra pero no se contaminó. El Cristo al que servimos, el que nos es ejemplo, ese Cristo maravilloso, ese Cristo glorioso, vivió completamente apartado de todo aquello que contamina el alma.

Uno los grandes dones de Dios es convertirnos en un sacerdote santo ante Él. (1Pedro 1:2,5) nos dice: elegido según la presciencia de Dios Padre, en santificación del espíritu... pero hay que pasar los procesos de Dios, el proceso del Padre que así lo diseñó. El que forma al hombre de Dios es Dios con su relación y Cuando Dios te señala no te puedes escapar, ni aunque creas que te escapaste de sus manos, estas pasando el proceso de Dios, Él te esta purificando y si te corres y te escondes y te pasa las de Elías y te dice: “Que te pasa muchacho por que te escondes“ y el que no quiere como Jonás lo tiene que meter en el proceso del pez, tenerlo vivo en medio de la oscuridad, en medio de los químicos de ese pez en los 3 días de oscuridad y después es vomitado donde Dios quiere, ese es el proceso.

Todo el que ha ido a la escuela sabe esto, si no pasa el proceso repite y repite el proceso hasta que pasa. Hay gente mas cerrada que otro, al decir cerrado es gente que no quiere entender, se le hace difícil entender el llamado de Dios, se le hace difícil lo que se le esta pidiendo, entregar su voluntad, dejarlo todo, se le hace difícil y Dios tiene que pasarlo por el proceso, y no pasa el examen y volverlo a repetir y volver a pasar el proceso. Hay unos que piensan que cambiándose de lugar lo van a promover, pero Dios esta en todas partes, el mismo Dios que esta aquí esta alla. Si Dios te llama no es para que vayas a Tarso.

No se puede insistir cuando la gente no quiere, cuando no acepta, cuando no reconoce, leamos lo que dice (Juan 10) que solo las ovejas oyen su voz, si no aceptas tu pastor. Para que un pastor va a insistir en ser algo que tú no quieres que sea, si tú no aceptas tu pastor es tu vida, si no aceptas eso es tu cuenta, por eso usted hace lo que quiere, porque no se deja guiar, y el problema es que cuando usted no oye al que Dios ha puesto a enseñarle, no aprende, cierra sus oídos a Dios, no se deja guiar, por eso hay gente que dice “a mi me guía Dios”, que esta queriendo decir con eso? , solo la palabra de Dios santifica, sino recibe la palabra de Dios, no recibe el alimento de Dios, no recibe lo que purifica.

Ese proceso no lo queremos pasar para el crecimiento espiritual, para llegar a ser lo que Dios quiere que tú seas, no lo que tu quieres hacer, sino que el proceso es de Dios. La santificación no se hace sin la ayuda de Dios, acuérdese que santidad es apartarse, es consagración. El Espíritu Santo sigue batallando contigo y conmigo porque hay cosas que nos están haciendo daño y nos esta convenciendo de pecado y hasta que nos convence nos arrepentimos de ello, y mientras que no estamos convencidos de que eso es pecado, seguimos haciéndolo porque no hay un convencimiento, tiene que haber un convencimiento para venir a Cristo y decir soy un pecador. No importa cuan bueno usted crea que es, pero se va a perder sino acepta a Cristo porque lo que santifica es la sangre de Cristo Jesús.

Esto no es por ser bueno o por ser malo, esto es porque tenga a Cristo en su corazón. A los suyos vino y los suyos no le recibieron, mas a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Esto es por fe, esto es por gracia, para que nadie se glorié. Él santifica, Él limpia, Él purifica el corazón y se llama Espíritu Santo. Sin Él no puedes llegar a la vida de Dios, no puedes reconocer la necesidad de tu alma, no puedes reconocer que tú eres un pecador, no puedes reconocer nada de Dios, no puedes reconocer que Jesús es el maestro por excelencia y el te dice: “hijo mio dame hoy tu corazón” por que Él obra en tus sentimientos, obra en tú ser interior, Él lo que quiere es bienestar para su vida. Solo el nos puede ayudar.

Pastor Silvio Tellez

Transcrito por Zulma Castro

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